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Forjadores de la misión

El Colegio San Francisco se constituye en Comunidad Educativa porque la tarea de la educación exige el aporte coordinado de todas las personas que intervienen en ella. Integrada por Hermanos Maristas, Profesores, Alumnos, Padres de Familia y demás personas que colaboran en el proceso educativo constituyen la mayor riqueza y recurso en la acción evangelizadora y educativa del centro.

 

La comunidad educativa está llamada a ser el testigo y la maestra que proporciona modelos de identificación y animación, y que facilita la internalización de los valores, normas y actitudes que promueve el centro.

 

Todos sus integrantes participan de una misma misión y visión educativa y, desde su realidad personal, aportan y se benefician de toda esa riqueza que se  vive e irradia dentro de este ambiente comunitario. Identificamos los principales integrantes de nuestra comunidad educativa.

 

Forjadores de esta misión somos:


La entidad institucional

La entidad titular es la Corporación Hermanos Maristas de Nicaragua. Define y mantiene los principios que configuran el tipo de educación, así como los criterios que garantizan la fidelidad a ellos. Es la última responsable de la dirección y animación del Colegio San Francisco, Hermanos Maristas.


Hermanos Maristas

Los Hermanos forman una comunidad de consagrados, nacida del llamado del Señor para evangelizar educando. Representan los valores propios de la Institución Marista y comparten con los demás docentes su misión como educadores cristianos y maristas. Intentan irradiar en la comunidad educativa un espíritu de autenticidad, lealtad y trabajo, en un ambiente de corresponsabilidad en la obra común.

 

La comunidad de Hermanos quiere ser esa presencia de Dios en la escuela, que recuerde a todos sus integrantes, el llamado constante que el Señor nos hace a ser fieles a la misión que nos ha confiado.


Los docentes

Viven su misión educativa como una vocación de servicio a la sociedad en la persona de los estudiantes, aportando lo mejor de sí mismos en la consecución de una educación de excelencia.  Por su cercanía a los estudiantes se constituyen en fuerzas vivas de la educación marista; esto implica una opción clara frente al Ideario Educativo Marista.

 

Como educadores maristas procuran ser profesionales competentes, no contentándose con la simple transmisión de contenidos académicos sino buscando ser auténticos educadores y evangelizadores. Esto significa, para el docente, alcanzar un adecuado nivel de conocimientos, de especialización y actualización en técnicas y recursos del aprendizaje, y en la capacidad de diálogo interdisciplinario.

 

Junto con esto se le pide que ayude a discernir y jerarquizar los valores auténticos, que promueva relaciones humanas significativas y profundas en el ambiente escolar, y que sea capaz de integrar, a partir de las disciplinas que imparte, la fe, la cultura y la vida, desde su nivel de opción y coherencia personales.


Personal auxiliar, administrativo y de servicio

Como colaboradores en oficinas administrativas, en actividades de limpieza, de mantenimiento, de recepción, cada uno, desde sus respectivas responsabilidades, hacen posible y más eficaz la acción educativa del colegio. La dedicación de todas estas personas, el sentirse en una obra común, la presencia casi constante junto a los niños y jóvenes, convierten su trabajo en un espacio de particular valor educativo. Se les propone, por tanto: integración, colaboración, espíritu de servicio solidario, cordialidad, estima, respeto mutuo y responsabilidad.


La familia

Los padres son los primeros responsables de la educación de sus hijos y deben cooperar con los maestros para inculcar en los estudiantes el sentido de responsabilidad frente al trabajo escolar y el cumplimiento de las normas establecidas.

 

La confianza que los padres han depositado en el colegio, y el reconocimiento por parte del centro de que ellos son los primeros educadores, hacen que la colaboración mutua sea una necesidad.

 

Pretendemos que las relaciones entre el colegio y los padres de familia se den siempre en un clima de cordialidad. Favorecemos la asociación de padres de alumnos como medio para fomentar su integración en la tarea educativa.

 

Creemos que la necesidad de un proceso continuo en la formación de los padres, en orden a un crecimiento personal y a una mayor capacitación para cumplir con su misión. Esta es la razón de apoyar toda actividad que tienda a tal fin y de invitar a tomar parte en ella.


Los estudiantes

Los estudiantes son el centro de interés en todo lo que concierne a la organización y a la vida escolar del Colegio San Francisco. Ellos son los protagonistas de su propia educación.  Una educación que ha de asumir con responsabilidad, creatividad y capacidad crítica; con sentido de solidaridad, de justicia y de paz y de conciencia ecológica.

 

Participan activamente en la marcha del colegio, según su edad, y reciben el apoyo conveniente para organizarse como grupo estudiantil, de manera que puedan expresar sus opiniones dentro de un clima de confianza, donde se desarrolle la iniciativa, la libertad, la responsabilidad y el respeto mutuo.

 

Como institución reconocemos la individualidad de cada estudiante y, respetando esta diversidad, apoyamos el desarrollo de las potencialidades personales de cada uno.

 

El estilo educativo marista de sencillez, de presencia y de trabajo lleva a establecer una buena relación entre maestros y estudiantes, y a emprender proyectos y actividades en colaboración mutua. "Con los alumnos nos comportamos como hermanos y educadores. Ayudamos a los jóvenes a convertirse en artífices de su propia formación, creando en la escuela una atmósfera de cordialidad y participación". (Cons.88)